Las protestas en Gaza contra Hamas claman por apoyo internacional

Cientos de gazatíes se atrevieron a desafiar al régimen por primera vez desde el 7 de octubre. Su valentía no puede quedar sola: el mundo debe escuchar

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Palestinians protest to demand an
Palestinians protest to demand an end to war, chanting anti-Hamas slogans, in Beit Lahiya in the northern Gaza Strip March 26, 2025. REUTERS/Stringer

Las noticias procedentes de Gaza según las cuales cientos de personas han estado protestando contra el régimen de Hamas constituyen uno de los momentos más importantes y alentadores desde el 7 de octubre. Sin duda, entre estos manifestantes hay muchos, si no la mayoría, que son hostiles a Israel, pero reconocen que el sufrimiento de la población de Gaza se debe al comportamiento de Hamas. Y solo el fin del régimen de Hamas podrá poner fin a su situación desesperada.

Independientemente de la opinión de cada uno sobre el complicado conflicto palestino-israelí, la decisión de Hamas de cometer la peor masacre terrorista desde el 11 de septiembre inevitablemente provocó que Israel se defendiera de la forma más contundente. Junto con la toma de 250 rehenes, la situación que enfrentaba Israel significaba que haría todo lo que estuviera en su poder para eliminar a Hamás.

Dado que Hamas utilizó a la población civil palestina de Gaza como su primera línea de defensa, era inevitable que dicha población sufriera cuando Israel entrara en acción.

Se podría debatir eternamente si Israel ha tomado medidas suficientes para evitar víctimas civiles, pero está claro que su enfoque, reflejado en la advertencia previa a los civiles para que abandonen determinadas zonas y en su abstención de atacar determinados objetivos, dejó claro que las Fuerzas de Defensa de Israel estaban plenamente conscientes de la necesidad de minimizar el daño a civiles.

Aun así, la vida de los gazatíes ha dado un vuelco en muchos sentidos a causa de esta guerra y, aunque muchos entendieron que se debía al comportamiento de Hamás el 7 de octubre y a su retención de los rehenes, la brutalidad del régimen sirvió para intimidar a los gazatíes y disuadirlos de expresar su frustración.

¿Por qué han cambiado las cosas? Sin duda influye la sensación de no tener nada que perder. Les han ocurrido tantas desgracias por culpa de la guerra iniciada por Hamás, que ahora hay personas dispuestas incluso a arriesgar su vida para condenar a Hamás y provocar un cambio.

Por primera vez desde el 7 de octubre se escucharon llamados a liberar a los rehenes, a expulsar a Hamas de Gaza e incluso a alcanzar la paz con Israel. Tal vez haya un nuevo sentido de la vulnerabilidad de Hamás, ya que Israel ha matado a la mayoría de sus dirigentes. Tal vez sea un nuevo realismo de que lo que se necesita es paz y tranquilidad para reconstruir Gaza después de la guerra. Tal vez sea la sensación de que el pueblo debe alzar su voz, porque guardar silencio ha traído más daño y destrucción.

En cualquier caso, lo fascinante es que el mensaje de los manifestantes coincide en gran medida con los objetivos de guerra de Israel desde el 7 de octubre: liberar a los rehenes y eliminar a Hamas.

La población de Gaza ha tardado demasiado en levantarse, en parte porque muchos consideraban que Hamás los estaba defendiendo, pero sobre todo por la intimidación del régimen.

Ahora ese proceso finalmente ha comenzado, pero persiste la incertidumbre sobre si será lo suficientemente sostenido como para tener un impacto real y duradero.

Aquí es donde la comunidad internacional es de vital importancia. La ambigüedad del mundo desde el 7 de octubre respecto a Hamás y al derecho de Israel a defenderse ha dado espacio a Hamas para seguir dominando Gaza. Ahora que personas valientes están dando voz a una realidad distinta, es fundamental que las naciones las respalden de todas las formas posibles.

Palestinians protest to demand an
Palestinians protest to demand an end to war, chanting anti-Hamas slogans, in Beit Lahiya in the northern Gaza Strip March 26, 2025. REUTERS/Stringer TPX IMAGES OF THE DAY

Primero, garantizando su seguridad para que no corran peligro por alzar la voz. Luego, brindando apoyo político, dejando en claro que los palestinos de Gaza no tienen futuro mientras Hamas siga en el poder y los rehenes continúen cautivos.

Si finalmente cambia la postura de la comunidad internacional –como debió haber haber cambiado hace tiempo–, las protestas contra Hamás seguramente crecerán, la presión sobre Hamás para que libere a los rehenes aumentará y los ciudadanos de Gaza podrían vislumbrar un futuro muy distinto.

En resumen, no basta con aplaudir a los manifestantes por su inmensa valentía al enfrentarse públicamente a un régimen brutal que recurre sistemáticamente a la violencia contra quienes lo desafían.

También debemos actuar para apoyar estas protestas, para que la guerra pueda llegar realmente a su fin, los rehenes regresen a casa y el pueblo de Gaza tenga, por fin, un verdadero futuro de esperanza y paz.

*Kenneth Jacobson es Vicedirector Nacional de la Liga Antidifamación (@ADL_es).