
El director general de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Fernando Arias, celebró este sábado que el nuevo Gobierno de Siria retomara sus compromisos con el organismo y su lucha contra este armamento.
“Esta visita marca un reinicio. Después de 11 años de obstrucción por parte de las autoridades anteriores, las autoridades provisionales sirias tienen la oportunidad de pasar página y cumplir con las obligaciones de Siria en virtud de la Convención sobre las Armas Químicas”, dijo Arias en el marco de su viaje a Damasco, el primero desde la caída del régimen de Bashar al Assad, el pasado 8 de diciembre.
Durante su recorrida por la capital del país, el español mantuvo reuniones “largas, productivas y muy abiertas” con el presidente para la transición, Ahmed al Sharaa, y el ministro de Exteriores, Assad al Shaibani, con miras a establecer los nuevos lineamientos de trabajo entre las partes.

Existió un “profundo intercambio de información que servirá de base para alcanzar resultados tangibles, romper el estancamiento que ha durado más de 11 años, (...) eliminar los restos del programa de armas químicas” en el país, “cerrar definitivamente el expediente (...) y fomentar el cumplimiento a largo plazo, la estabilidad regional y la contribución a la paz y seguridad nacional”, sumó el experto tras su visita.
Siria se adhirió a la Convención de Armas Químicas (CAQ) el 14 de septiembre de 2013 y, un mes más tarde, presentó una declaración inicial de sus planes en la materia. Sin embargo, por la naturaleza del régimen, existieron desde un primer momento sospechas sobre la información provista que, se creía, omitía la existencia de un vasto arsenal químico.
Estas inquietudes se confirmaron con el correr de los años, cuando los expertos -entre ellos los de la Misión de Investigación de la OPAQ- constataron múltiples ataques contra civiles con estas sustancias tóxicas prohibidas, como el cloro, el sarín, el gas mostaza y otros gases venenosos.

Estas ofensivas dejaron decenas de muertos en todo el país y costaron, por tanto, una sanción a Siria por parte del organismo.
Es por ello que ahora, con la llegada de un nuevo Gobierno -que asegura trabajará por el retorno democrático, la reconstrucción del país, el fin de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante décadas y la persecución de sus perpetradores- la OPAQ busca entablar canales de comunicación directos para evitar que surjan nuevas obstrucciones que puedan dificultar esos objetivos.
“Durante más de una década, el expediente de armas químicas de Siria estuvo en un punto muerto. Hoy, debemos aprovechar esta oportunidad juntos y romper ese impasse, por el bien del pueblo sirio y la comunidad internacional”, dijo Arias.
La tarea, sin embargo, podría ser más difícil de lo que se cree dado que se desconoce la cantidad real de estas armas, de las cuales muchas -a su vez- se encuentran en ubicaciones desconocidas y otro tanto ya fueron destruidas por las Fuerzas Armadas de Israel que, en el marco de la ofensiva rebelde y la caída del régimen, bombardeó varias posiciones militares y depósitos para evitar que las piezas cayeran en manos equivocadas.
(Con información de EFE)
Últimas Noticias
El papa León XIV concluyó su visita a Turquía y continuará su gira internacional en Líbano con un mensaje de paz
Tras su estadía en Estambul, el sumo pontífice se dirigirá a Beirut para abordar la crisis y la diversidad religiosa del país, en medio de expectativas por su llamado a la paz y la unidad
La actividad industrial de China acumuló ocho meses de caída bajo el modelo económico de Xi Jinping
El sector manufacturero chino reportó en noviembre una nueva disminución, aunque menos pronunciada, según datos oficiales. El índice PMI se ubicó en 49,2 puntos, igualando las previsiones de los analistas



