
El presidente de Bolivia, Luis Arce, está convocado a declarar este lunes como testigo en el juicio que se desarrolla en La Paz por las protestas que desencadenaron la crisis política de 2019 y derivaron en la renuncia del entonces mandatario Evo Morales.
El tribunal fijó la audiencia para las 14:00 hora local (18:00 GMT). Desde el Ejecutivo, el ministro de Justicia, César Siles, indicó que el mandatario podrá prestar declaración desde su despacho, ya que “goza de trato diferenciado”. Sin embargo, la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, aseguró que “no hay privilegios para nadie” y que el presidente asistiría si era convocado formalmente.
El juicio se inició en octubre de 2024 contra opositores que lideraron las protestas tras las elecciones presidenciales de 2019, comicios que fueron denunciados como fraudulentos por la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Las movilizaciones, que se prolongaron durante 20 días, dejaron 36 muertos y provocaron la renuncia del entonces presidente Evo Morales, quien aspiraba a un tercer mandato y posteriormente se exilió en México y Argentina.

El principal acusado es Luis Fernando Camacho, exgobernador del departamento de Santa Cruz (2021–2024), quien lideró las protestas contra el gobierno de Morales. Camacho ha denunciado que es víctima de una “persecución judicial” y se ha declarado “preso político”, al igual que otros involucrados en el proceso.
Evo Morales, quien gobernó entre 2006 y 2019, también fue citado como testigo en este juicio, pero adelantó que no se presentará. “No pueden convocarme como testigo, yo fui víctima”, declaró a la prensa. El ex mandatario sostiene que las protestas constituyeron un “golpe de Estado”, mientras que los sectores opositores las califican como una “rebelión popular contra el fraude”.
Su negativa a presentarse como testigo podría llevar a la emisión de una segunda orden de detención en su contra. Morales ya enfrenta una orden previa por negarse a declarar en un caso independiente relacionado con el presunto abuso de una menor durante su gestión.

La ex presidenta interina Jeanine Áñez, quien asumió tras la renuncia de Morales, fue excluida del proceso actual. La justicia boliviana determinó que ya fue juzgada por los mismos hechos en otra causa, por la cual fue condenada a 10 años de prisión por asumir el cargo de forma irregular. Áñez también enfrenta un juicio por las 19 muertes registradas en los primeros días de su gobierno.
El caso avanza en un contexto de fuerte tensión política entre Arce y Morales, que ha fragmentado al oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) a pocos meses de las elecciones presidenciales previstas para agosto. Morales fue inhabilitado para postularse por una decisión judicial, mientras que Arce enfrenta una caída en los niveles de apoyo popular en medio de una crisis económica.
Respecto a la citación de Arce, el Gobierno ha informado que el presidente está dispuesto a declarar.
(Con información de AP)
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