Brasil se consolida como destino de inversión de las empresas españolas

Expertos, directivos y autoridades analizaron el nuevo escenario brasileño en Madrid, donde resaltaron las ventajas del acuerdo UE-Mercosur, la modernización fiscal y el impulso en sectores clave para quienes buscan expandir operaciones y aprovechar oportunidades emergentes

Guardar

El stock de inversión de origen español supera actualmente los 278.000 millones de euros en Brasil, mientras que el comercio bilateral sobrepasó los 10.000 millones de euros en 2025, según detalló la Cámara de Comercio Brasil-España en el marco de un evento realizado en Madrid. Esta cifra refleja el papel destacado que ocupa el país sudamericano como destino de capital español, al tiempo que confirma la consolidación de su economía y la aparición de nuevos sectores atractivos para la inversión internacional.

De acuerdo con la información publicada por la Cámara de Comercio Brasil-España y la Fundación Consejo España-Brasil, la última edición del Seminario Brasil tuvo lugar en el auditorio de la Fundación Mapfre. El evento reunió a directivos empresariales, autoridades públicas y especialistas en análisis fiscal y económico, quienes evaluaron la etapa actual de consolidación macroeconómica que atraviesa Brasil a pesar de la volatilidad internacional. En este contexto, se señaló el crecimiento económico anual del 3,4% registrado en 2024 y la proyección de un avance del 2,1% para 2025, según datos expuestos por Daniel Fernandes, consejero económico de la embajada de Brasil en España.

Durante la jornada, María José Chaguaceda, analista de la unidad de Riesgo País y dirección de riesgo país y gestión de deuda de Cesce, apuntó la relevancia de los recursos naturales estratégicos brasileños en la transición energética y subrayó el peso del mercado interno nacional como motor de inversión. Chaguaceda señaló también los beneficios esperados del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, indicando que tiene el potencial de abrir el crecimiento a sectores más allá de los tradicionales para ambos bloques económicos. Sin embargo, la experta advirtió sobre ciertos riesgos vinculados a la fiscalidad local y a la etapa de normalización tras un periodo de subidas de los tipos de interés, que actualmente alcanzan el 15% en Brasil.

Según destacó el medio convocante, Brasil cerró 2025 con una tasa de inflación del 4,26%, una deuda externa estable en torno al 35% del Producto Interno Bruto y una tasa de desempleo del 5,1%. Estas cifras, expuestas durante el encuentro, respaldan la percepción de estabilidad macroeconómica y señalan el inicio de un ciclo de normalización tras un periodo de expansión considerable.

El director fiscal para Brasil & Hispam de Telefónica, Miguel Iglesias, abordó la transformación del sistema fiscal brasileño como un factor clave para las grandes empresas y las multinacionales. Iglesias recordó que Brasil ha avanzado en la modernización de su sistema tributario, migrando de una estructura basada en la tributación indirecta compleja hacia un modelo híbrido similar al IVA aplicado en el ámbito europeo. Según explicó el directivo, este proceso ofrece tanto desafíos operativos y financieros como oportunidades de inversión a largo plazo para los grupos empresariales internacionales. Iglesias subrayó además la intención de Brasil de integrarse en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de adecuarse progresivamente a los estándares fiscales internacionales, lo que refuerza su atractivo como destino para nuevos proyectos de inversión.

Durante el encuentro, se revisaron las reformas estructurales actualmente en marcha en Brasil y el desafío de traducir su estabilidad macroeconómica en niveles superiores de productividad y en un flujo de inversión sostenido en el tiempo. Trinidad Jiménez, presidenta de la Cámara de Comercio Brasil-España, hizo hincapié en el impacto positivo que podría tener la entrada en vigor del acuerdo UE-Mercosur. Jiménez afirmó que el tratado “ofrece enormes oportunidades, sobre todo a las pequeñas y medianas empresas”, señalando que “las empresas grandes ya estamos allí, ahora es el momento de aquellas que están pensando dónde expandirse”.

Tal como consignaron los organizadores del seminario, el escenario brasileño actual se caracteriza por la presentación de nuevos espacios de negocio ligados a la transición energética, la modernización fiscal y la orientación hacia estándares internacionales. Estos elementos fueron identificados durante el evento como las claves para quienes buscan expandir operaciones hacia Brasil o capitalizar las oportunidades que surgen en sectores emergentes, en un contexto marcado por la evolución de la agenda de reformas estructurales y el fortalecimiento del vínculo bilateral entre España y Brasil.

El análisis de los riesgos y oportunidades enfatizó que la robustez del mercado y la tendencia hacia una mayor apertura fiscal pueden atraer tanto a actores consolidados como a empresas que contemplen el inicio de su expansión internacional. Así, según informó la Cámara de Comercio Brasil-España, la expectativa para los próximos años es que el país continúe atrayendo inversiones, consolidando su papel como referencia económica y comercial en la región latinoamericana.