EEUU cancela los programas de reagrupación familiar para ciudadanos de varios países latinoamericanos

Ciudadanos originarios de Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras que no iniciaron el trámite de residencia antes del 15 de diciembre deberán salir de Estados Unidos el 14 de enero tras la eliminación del beneficio migratorio

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El gobierno estadounidense fundamentó la eliminación de los programas especiales de reunificación familiar en la preocupación por el uso irregular que algunos solicitantes dieron a esos beneficios, argumentando que dicha medida busca reforzar el control migratorio. Según publicó el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), la decisión afecta de manera inmediata a numerosas personas originarias de Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras que participaban en el canal de parole humanitario conocido como Family Reunification Parole (FRP). Únicamente quienes iniciaron el trámite de residencia formal antes del 15 de diciembre podrán permanecer en el país, mientras que el resto deberá abandonarlo antes del 14 de enero.

El USCIS, citado por diversos medios estadounidenses, detalló que la medida incluye la cancelación tanto de la residencia temporal como de las autorizaciones de trabajo concedidas a través de este mecanismo. Las personas impactadas recibirán notificaciones específicas con plazos y procedimientos para dejar el país, así como información sobre la pérdida de derechos asociados a los FRP. El organismo enfatizó que solo aquellos que hayan presentado en tiempo y forma el formulario I-485, destinado al ajuste de estatus migratorio, podrán mantener de manera provisional su residencia y empleo hasta que se resuelva la solicitud formal.

El Departamento de Seguridad Nacional, según recogieron distintas plataformas informativas, explicó que el fundamento de esta política se asienta en la intención de restringir el acceso a los beneficios que ofrecía el parole familiar, dado que “nunca estuvo destinado a otorgarse de modo generalizado”, sino bajo una revisión individualizada de cada caso por parte de las autoridades. El comunicado oficial remarcó que el Congreso estadounidense concibió el parole como una herramienta excepcional y no como un canal abierto a colectivos enteros, destacando que algunos beneficiarios utilizaban el acceso acelerado con antecedentes delictivos, lo que suscitó inquietudes en materia de seguridad nacional y control migratorio.

La cancelación de los FRP implica que todas las solicitudes posteriores al plazo definido quedan excluidas del beneficio, y las personas mencionadas perderán automáticamente sus permisos si reciben una respuesta desfavorable sobre sus trámites de ajuste de estatus, sin posibilidad de recurrir la decisión ni solicitar aplazamientos. De acuerdo con el USCIS, quienes no hayan iniciado el proceso antes del 15 de diciembre tendrán la obligación de salir de Estados Unidos antes del 14 de enero, una vez sean notificados. Este requisito abarca tanto a quienes poseían permisos laborales provisionales como a quienes residían temporalmente bajo los términos del programa.

Este mecanismo de reunificación familiar permitía a los familiares directos de ciudadanos estadounidenses o residentes legales ingresar y residir temporalmente en el país mientras su proceso de inmigración avanzaba, con derecho también a empleo autorizado. Según consignó el USCIS, la revocación de los programas de reunificación elimina esa vía especial, y quienes aspiren a regularizar su situación únicamente podrán acceder al parole a través de solicitudes individuales, siguiendo el procedimiento ordinario y sin garantías adicionales.

La administración estadounidense comunicó que la medida forma parte de una reorientación de la doctrina migratoria bajo el principio “Estados Unidos Primero”, orientada según el USCIS a adoptar políticas calificadas como de “sentido común” y a reforzar el escrutinio de las admisiones. Los beneficiarios de los FRP y sus familias enfrentan ahora la desaparición de opciones para una entrada y reunificación aceleradas, así como la pérdida de oportunidades laborales estabilizadoras, efectos amplificados por la obligación de acogerse a trámites comunes que exigen mayor tiempo y complejidad.

Diversos portales estadounidenses, citando datos oficiales, señalaron que la implementación de la nueva directriz es inmediata para todos quienes dependían del parole familiar. Las autoridades recalcaron que las personas alcanzadas por la revocación recibirán instrucciones claras respecto a los pasos para cumplir con la salida obligatoria, junto con los detalles sobre la terminación de los beneficios migratorios vigentes hasta ahora. Aquellos que hayan presentado correctamente su formulario de ajuste de estatus podrán esperar la resolución final manteniendo su permiso temporal hasta que haya una decisión definitiva.

El nuevo marco normativo termina con toda facilitación para el ingreso, residencia y empleo temporal asociados a la nacionalidad de origen bajo los FRP, obligando a las personas de Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras a acogerse únicamente a los procedimientos estándar del sistema migratorio estadounidense. Según publicaron los medios nacionales e internacionales consultados, el ajuste programático orientado por el Departamento de Seguridad Nacional busca restablecer un uso más restrictivo del parole, limitando la aplicación a situaciones excepcionales y analizadas individualmente para todos los solicitantes de beneficios migratorios en el país.