
Uno de los puntos destacados en la agenda binacional es el fortalecimiento de la integración energética entre Perú y Ecuador, con la construcción de la Línea de Transmisión de 500 kilovoltios (kV) que conectará la Subestación Piura Nueva hasta la frontera. Esta obra busca garantizar la seguridad del suministro eléctrico para más de 1,1 millones de personas en el norte peruano y consolidar la conexión energética de ambos países. Este proyecto se suma a una cartera de inversiones mayor, que Perú tiene previsto presentar a Ecuador durante la visita de Estado del presidente peruano, José Jerí, según consignó un comunicado del Ministerio de Economía peruano citado por medios informativos internacionales.
De acuerdo con la información difundida por el ministerio y publicada por varias plataformas de noticias, las autoridades peruanas llevarán a la mesa de negociación una cartera de proyectos valorada en más de 730 millones de dólares (621 millones de euros) para ejecutarse entre 2025 y 2026. Estos recursos se destinarán a reforzar infraestructuras y servicios en la zona de frontera peruano-ecuatoriana, beneficiando a más de cuatro millones de habitantes de las regiones del norte del Perú. La estrategia de inversión contempla mecanismos de Asociaciones Público-Privadas (APP) y Proyectos en Activos (PA), que buscan dinamizar la cooperación y el desarrollo en el área limítrofe.
Dentro de este paquete de inversiones sobresalen varios proyectos de alto impacto. Entre ellos, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Cajamarca, cuyo presupuesto asciende a 115 millones de dólares (97 millones de euros). El objetivo principal de esta planta es mejorar el saneamiento ambiental y la calidad de vida de los habitantes de la región, al tratar de forma eficiente las aguas residuales y reducir la contaminación hídrica en una zona estratégica situada cerca de la frontera con Ecuador.
El desarrollo portuario también ocupa un lugar central en la propuesta peruana. El medio informó que se contemplan inversiones por 205 millones de dólares (174 millones de euros) para los terminales portuarios de Saramiriza e Iquitos. Estas infraestructuras apuntan a mejorar la conectividad fluvial y el comercio entre ambas naciones, optimizando la salida de productos desde el interior amazónico hacia mercados internacionales y facilitando el intercambio de bienes en la región fronteriza.
La mejora y ampliación de la red vial destaca entre los proyectos prioritarios. Se prevé la construcción de la carretera Empalme 1B-Huancabamba, con una inversión estimada de 179 millones de dólares (152 millones de euros), una vía fundamental para agilizar el tránsito de personas y mercancías entre distintas localidades del norte peruano, fortaleciendo el vínculo comercial y social con Ecuador.
Según publicó el ministerio y recogió la prensa internacional, el total de las nuevas inversiones para los años 2025 y 2026 se complementa con la previsión de ejecutar, entre 2027 y 2028, proyectos adicionales por hasta 393 millones de dólares (334 millones de euros). Estas iniciativas estarán enfocadas principalmente en la expansión de sistemas de agua potable y saneamiento en las localidades de San Ignacio, Tumbes y Loreto, lo que permitirá dotar de servicios esenciales a más comunidades en la frontera norte.
El seguimiento y la presentación de estos proyectos forman parte del XVI Gabinete Binacional Perú-Ecuador, encuentro en el que los mandatarios de ambos países, José Jerí y Daniel Noboa, junto a sus delegaciones, analizarán además estrategias conjuntas para combatir economías ilegales. Según informó el ministerio peruano y detalló la misma fuente, estos diálogos buscan acuerdos firmes sobre seguridad, junto con fomentar nuevas alianzas comerciales y de cooperación multisectorial, con el propósito de consolidar una zona de frontera más integrada y desarrollada.
En suma, el encuentro binacional servirá de plataforma para consolidar la agenda de inversiones en infraestructura energética, portuaria, vial y de saneamiento en la frontera compartida. Según reportó el ministerio y reiteraron los medios especializados, el objetivo final es mejorar las condiciones de vida de la población, fortalecer los lazos de integración regional y sentar bases para un crecimiento económico sostenido en el área norte del Perú y sur de Ecuador.