Mezclar vinagre y agua: para qué sirve y por qué se recomienda para eliminar el hielo de los cristales del coche

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Con la llegada del invierno, muchos conductores que aparcan en la calle se enfrentan a un problema muy común: el parabrisas cubierto de escarcha por la mañana. Ese hielo que parece tan inofensivo puede convertirse en un verdadero fastidio, sobre todo cuando se tiene prisa y los métodos más conocidos retrasan la labor.

Por fortuna, existen trucos caseros que facilitan esta labor. Uno de los más efectivos consiste en usar una mezcla de vinagre y agua. Esta solución, fácil de preparar y económica, impide que el hielo se adhiera al cristal, facilitando que el coche esté listo para salir a la carretera sin perder tiempo.

PARA QUÉ SIRVE MEZCLAR VINAGRE Y AGUA

Según expertos en limpieza de la empresa británica Windscreen Wipers, el vinagre puede ayudar a evitar la formación de escarcha en los cristales. Su contenido en ácido acético reduce el punto de congelación del agua, lo que dificulta que el hielo llegue a adherirse a la superficie.

Para preparar la mezcla, solo es necesario fusionar una parte de vinagre por tres de agua y verterla en un pulverizador. Los expertos recomiendan rociar bien el parabrisas y, si se desea, las ventanas laterales, antes de que comience la noche.

De esta manera, la escarcha se adherirá mucho menos o incluso puede no formarse, lo que facilita arrancar el coche sin perder tiempo. Además, si ya hay algo de hielo, la solución ayuda a aflojarlo, haciendo que rascar el cristal sea más rápido y seguro.

OTROS REMEDIOS CASEROS

Otro de los más trucos más prácticos es el uso de sal, que ayuda a derretir la escarcha gracias a su capacidad para bajar el punto de congelación del agua.

Para aplicarlo de forma segura, basta con disolver una pequeña cantidad de sal en agua y pulverizar la mezcla sobre el cristal antes de que se forme la helada. Eso sí, conviene no abusar de este método, ya que un exceso de sal puede dañar tanto la pintura como el vidrio del vehículo.

Otra solución sencilla consiste en cubrir el parabrisas por la noche con una manta, cartón o incluso una lámina de plástico para formar una barrera que evite que el hielo se adhiera directamente al cristal.

Aunque parezca rudimentario, es especialmente eficaz para quienes no disponen de tiempo para preparar mezclas, y además no deja residuos ni afecta a la integridad del vehículo.