Dos toneladas de cocaína escondida entre fruta intervenidas en el Puerto de Valencia

Agentes de distintos cuerpos policiales arrestaron a cuatro sospechosos tras detectar más de 2.000 kilos de estupefacientes camuflados en cargamentos procedentes de Ecuador, desmantelando así una red de tráfico que operaba en la importación de frutas

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El hallazgo de 2.005 kilogramos de cocaína organizados en 2.000 pastillas y camuflados en cajas de fruta procedentes de Ecuador marcó un punto clave en las investigaciones sobre el tráfico internacional de estupefacientes, desvelando los métodos empleados por una red dedicada a la importación de cocaína oculta en cargamentos desde Sudamérica. Según informó la Agencia Tributaria en un comunicado difundido por varios medios, esta operación, que implicó a funcionarios de Vigilancia Aduanera, a la Guardia Civil y la Policía Nacional, condujo al arresto de cuatro personas vinculadas con una estructura criminal que usaba empresas pantalla para introducir la droga por distintos puertos españoles, centrándose en la importación de frutas.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, los detenidos enfrentan acusaciones de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas, tras la intervención de las dos toneladas de cocaína en el Puerto de Valencia. La operación permitió la desarticulación de una de las principales redes de tráfico de cocaína con origen en Ecuador, a la que se atribuye la importación de más de 2.500 kilogramos de esta sustancia de alta pureza.

La investigación se remonta a noviembre de 2023 y surgió tras un proceso de entrega controlada de dos contenedores, donde las fuerzas de seguridad interceptaron más de 3.000 kilos de cocaína. A partir de estas detenciones, las autoridades comenzaron a rastrear a personas y empresas supuestamente implicadas en la introducción de droga mediante cargamentos legales de fruta desde Sudamérica, según detalló la Agencia Tributaria. En el proceso, se identificaron movimientos sospechosos de contenedores y se pusieron bajo vigilancia varias compañías importadoras ubicadas en la Comunidad Valenciana y Galicia.

Como parte de las pesquisas, en noviembre de 2024 se confiscaron más de 500 kilogramos de cocaína ocultos en uno de los cuatro contenedores que una empresa valenciana introducía por el puerto de Vigo. En esa ocasión no se produjeron detenciones, pero las investigaciones se ampliaron a otras sociedades mercantiles del sector frutícola, con nuevos seguimientos y controles intensificados sobre cargamentos entrantes.

Durante el desarrollo de la operación más reciente, y siguiendo las líneas de vigilancia sobre las entradas de fruta sudamericana, las fuerzas actuantes supervisaron y revisaron varios contenedores, centrando su atención en los que presentaban incoherencias en sus documentos o patrones de importación. En uno de esos contenedores, tras la autorización del Juzgado de Instrucción en funciones de Guardia de Valencia y una entrega controlada de la droga, los agentes procedieron el 17 de noviembre al arresto de cuatro sospechosos directamente relacionados con el entramado empresarial investigado.

En los registros, los agentes incautaron, además de la cocaína, 10.000 euros en efectivo, armas blancas, dos automóviles de alta gama, equipos electrónicos como ordenadores y teléfonos móviles, maquinaria para el conteo de billetes, un detector de metales, otro de frecuencias y diversa documentación relevante para la causa. Estos elementos refuerzan las sospechas sobre la profesionalización del grupo desmantelado y su capacidad logística y financiera.

El despliegue operativo tuvo lugar en el recinto de Merca Valencia y contó con la colaboración de diferentes unidades especializadas. Participaron la Unidad Regional Operativa de Valencia y el Grupo de Medios Técnicos de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, además del Grupo 1 de Udyco Valencia, el Grupo 43 de Udyco Central, el Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) de Policía Nacional y el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de Pontevedra de la Guardia Civil, según reportó Europa Press.

La Agencia Tributaria y los cuerpos policiales implicados señalaron que la red ahora desarticulada disponía de una infraestructura capaz de coordinar importaciones de grandes volúmenes de droga bajo la apariencia de actividad comercial legítima en el sector de frutas. Las indagaciones subrayan que los cabecillas ponían especial atención en distribuir las responsabilidades logísticas entre diversas empresas, dificultando así la labor de rastreo policial y judicial.

Las imágenes de la operación y el material incautado quedaron disponibles en la plataforma audiovisual de Europa Press para su difusión, según consignó el medio. Por el momento, las investigaciones continúan abiertas a la espera de determinar el alcance total de las actividades del grupo criminal y la posible implicación de más personas y sociedades mercantiles tanto en España como en el exterior, de acuerdo con la Agencia Tributaria.