Ascienden a 44, incluido un bombero, los muertos en el incendio de varios rascacielos en Hong Kong

El empleo de materiales altamente inflamables durante obras de remodelación provocó la rápida expansión del fuego en Wang Fuk Court, lo que derivó en la detención de responsables de la empresa constructora y la apertura de una investigación penal por irregularidades detectadas

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Una inspección oficial tras el incendio en el complejo residencial Wang Fuk Court identificó la utilización de la misma película protectora altamente inflamable en una torre que no resultó dañada, lo que, según investigadores, constituye un indicio clave para comprender cómo los materiales empleados pudieron haber facilitado la propagación del fuego en las áreas afectadas. Según informó el medio original, este hallazgo motivó la detención de dos directivos y un consultor vinculados a la empresa responsable de las obras de remodelación, a partir de pruebas de que se emplearon componentes no autorizados por las normativas de seguridad locales en la restauración del inmueble. Los reportes indican que el saldo oficial del siniestro ascendió a 44 víctimas mortales, entre ellas un bombero, e impulsó a las autoridades a focalizar la investigación en las irregularidades detectadas durante la reforma.

De acuerdo con la publicación original, la policía de Hong Kong vinculó la rápida expansión de las llamas en Wang Fuk Court a la aplicación de películas protectoras, telas impermeabilizantes y plásticos con alta capacidad de combustión durante los trabajos de renovación. El superintendente Chung Lai Yi, en conferencia pública, explicó que la presencia de estos materiales posibilitó tanto la ignición como el desarrollo acelerado del fuego, lo que incrementó las consecuencias del incidente que ocurrió durante la mañana del miércoles. El medio detalló que estos insumos estaban destinados a la mejora del revestimiento exterior de las ocho torres del complejo, pero contravienen los estándares de seguridad establecidos para edificaciones residenciales de gran altura en Hong Kong.

La respuesta a la emergencia incluyó el despliegue inmediato y masivo de recursos: el subjefe de Bomberos, Chan Hing Yung, confirmó la intervención de 196 unidades de vehículos de extinción y 98 equipos de salvamento, involucrando a más de 1.200 efectivos en total, incluyendo bomberos y personal de rescate. Las maniobras principales se enfocaron en las plantas tres a trece, donde se realizó la búsqueda y evacuación de residentes, y desde la quinta hasta la decimoctava planta, donde los equipos lograron controlar las llamas. Según reportó el medio fuente, hasta el último informe, cuatro de las torres se encontraban con el incendio bajo control, una torre permanecía ilesa y se mantenían las operaciones en las tres torres restantes.

Chow Wing Yin, subjefe del servicio de Ambulancias, explicó que 40 personas fallecieron en el lugar del siniestro y que otras cuatro perdieron la vida después de ser trasladadas de urgencia al hospital. El Departamento de Bomberos actualizó la cifra de heridos, con un total de 45 afectados en estado grave, incluyendo siete bomberos cuya situación se considera estable según información recogida por el medio. Entre quienes perdieron la vida, se incluye un bombero que participó en las labores de rescate.

La investigación policial, en coordinación con el Ministerio Público, busca determinar en detalle las causas del incendio, así como confirmar la posible responsabilidad penal de la empresa constructora por la utilización de materiales que no cumplen con los requisitos legales y que pueden poner en riesgo la vida de los ocupantes. Según consignó la fuente, la gravedad del hecho se explica por la gran cantidad de habitantes en el complejo, formado por ocho edificios ubicados en una zona densamente poblada de Hong Kong y por la magnitud del incendio registrado.

El medio reportó que desde la detección de materiales irregulares se procedió a la detención de los tres representantes de la empresa constructora, ya bajo sospecha de incumplimiento de regulaciones de seguridad. Técnicos e investigadores continúan revisando estructuras, brindando asistencia a los afectados y evaluando riesgos de colapso en los edificios donde aún persisten focos activos.

Según la publicación original, el incidente amplificó el debate en Hong Kong sobre la seguridad de los rascacielos y el control sobre el cumplimiento de las normas durante proyectos de renovación de gran envergadura. Funcionarios de la región de Nuevos Territorios expresaron públicamente el compromiso institucional de clarificar los hechos y establecer sanciones ante cualquier irregularidad detectada durante la remodelación de Wang Fuk Court.

En paralelo, los equipos de rescate se mantienen en la zona con tareas de búsqueda, asistencia y análisis de daños en estructuras gravemente alcanzadas por el fuego, con atención permanente a la situación de los evacuados y los profesionales involucrados en el operativo de control. El medio destacó que el uso de materiales no conformes se posiciona como el eje central de la investigación penal y de la reacción ciudadana, con una creciente demanda de revisión sobre los mecanismos de habilitación y fiscalización de obras en grandes complejos residenciales.

La hipótesis de una relación directa entre el carácter altamente combustible de los componentes de fachada y la magnitud de la tragedia se refuerza con el hallazgo de estos mismos materiales en torres aún no afectadas por el fuego. Tanto autoridades como representantes de la sociedad civil, citados por la publicación, solicitan controles exhaustivos y modificaciones normativas que garanticen la seguridad en futuras intervenciones constructivas de alto riesgo, según informó el medio fuente.