Irlanda propone un endurecimiento de su política migratoria para intentar frenar el crecimiento poblacional

Las reformas establecen nuevas condiciones para acceder a la ciudadanía y a la reunificación familiar, elevando los requisitos de residencia y autosuficiencia, en respuesta al aumento de habitantes y en línea con normativas de la Unión Europea

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A partir de las nuevas disposiciones, solo quienes puedan demostrar recursos suficientes podrán solicitar la reunificación familiar, y en situaciones en las que el alojamiento se proporcione dentro del sistema de protección, la normativa exige que los solicitantes realicen una contribución económica para que se conceda el derecho a reunir a sus seres queridos. El medio RTE detalló que estos requisitos forman parte de una serie de cambios que el Gobierno de Irlanda ha implementado, con el objetivo de gestionar el impacto del crecimiento demográfico y mantener la sostenibilidad del sistema migratorio nacional.

Según publicó RTE, el gabinete irlandés aprobó el miércoles una reforma integral de la política migratoria, en respuesta a un ritmo de crecimiento de la población que triplica ampliamente la media europea. El ministro de Justicia, Interior y Migración, Jim O'Callaghan, señaló que la población de Irlanda aumenta a un ritmo anual del 1,5 por ciento, siete veces el promedio de la Unión Europea, y que este escenario ha impulsado la revisión de las condiciones de acceso a la ciudadanía y otros derechos relacionados con la inmigración.

Uno de los elementos centrales de la reforma afecta el tiempo de residencia necesario para que las personas bajo protección internacional puedan solicitar la ciudadanía irlandesa: de acuerdo con RTE, la estancia exigida pasa de tres a cinco años. Además del nuevo requisito temporal, los interesados deberán acreditar autosuficiencia y no haber recibido determinados tipos de asistencia social durante los dos años previos a la solicitud, con la finalidad de asegurar que quienes optan a la nacionalidad cuentan con medios propios.

El medio RTE explicó que el Gobierno justifica estas medidas argumentando la necesidad de preservar la eficacia del sistema de migración y asilo, garantizando reglas claras que se alineen tanto con los estándares de otros países miembros de la Unión Europea, como con la capacidad nacional para absorber nuevos residentes. Según la información divulgada por RTE, el énfasis en la autosuficiencia y el endurecimiento de los criterios buscan asegurar un acceso controlado y equitativo.

La reforma legal también contempla la posibilidad de que las autoridades estatales revoquen el estatus de refugiado en casos en los que la persona represente riesgos para la seguridad nacional o haya sido condenada por delitos graves. Jim O'Callaghan, en conferencia de prensa, ejemplificó que si bien este tipo de situaciones son infrecuentes, el nuevo marco prevé mecanismos de actuación para reducir vulnerabilidades institucionales y proteger la seguridad interna.

El titular de Justicia y Migración destacó ante los medios: “La ciudadanía por naturalización no es un derecho, es un privilegio”. De acuerdo con lo indicado por RTE, esta postura orienta que el Estado priorice a los solicitantes de nacionalidad y reunificación familiar que demuestren autonomía financiera, estabilidad laboral y ausencia de dependencia económica del Estado en Irlanda. Los procedimientos administrativos tendrán así criterios diferenciados y más ágiles para perfiles considerados autosuficientes.

Entre las novedades introducidas está el ajuste de las reglas para la agrupación familiar. Solamente quienes prueben solvencia suficiente podrán gestionar el traslado de familiares al país. Además, según consignó RTE, aquellas personas que cuentan con empleo y reciben alojamiento del sistema de protección tendrán que abonar una cantidad establecida para poder acceder al beneficio de la reunificación familiar.

El comunicado oficial del Gobierno señala que la elevación de los plazos, el refuerzo de los requisitos económicos y las limitaciones en las prestaciones asociadas a la protección internacional forman parte de un enfoque para fortalecer los servicios públicos y el sistema de inmigración frente al aumento constante de la demanda. Las autoridades insisten, según información reportada por RTE, que las cifras demográficas actuales exigen decisiones que permitan mantener la operatividad y la viabilidad de las políticas migratorias a largo plazo, en línea con los parámetros comunitarios y la realidad nacional.

El Gobierno irlandés, por tanto, aborda la presión del crecimiento poblacional redefiniendo tanto la duración mínima de residencia necesaria como los estándares económicos que deben cumplir quienes aspiren a la ciudadanía o la reunificación familiar. Según resaltaron fuentes oficiales y recogió RTE, estas modificaciones se implementan en un contexto en el que el sistema de inmigración afronta un nivel de exigencia logístico y financiero sin precedentes recientes, y buscan responder con normas más estrictas a las necesidades derivadas de los cambios demográficos y sociales en Irlanda.