Hallados 14 cadáveres en una ciudad del noreste de la RDC tras la retirada del rebelde M23

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Kinsasa, 5 abr (EFE).- Al menos catorce cadáveres fueron descubiertos en la región de Walikale, en la provincia oriental de Kivu del Norte en la República Democrática del Congo (RDC), tras la retirada del poderoso grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), según confirmaron este sábado a EFE fuentes médicas y de la sociedad civil.

“Entre ayer y hoy hemos hallado ocho cuerpos de civiles asesinados por los rebeldes del M23 en Kangambili y otros dos en el barrio de Nyalusuku. Este sábado se encontraron cuatro más en Mubanda, lo que eleva el total a 14 cadáveres", dijo a EFE el presidente de la sociedad civil de Walikale, Fiston Misono.

Desde que el M23 tomó el control del territorio de Walikale y su capital homónima el pasado 19 de marzo, se produjeron enfrentamientos continuos con el Ejército de la RDC y sus milicias aliadas, dijo Misono, hasta que, el miércoles, lograron la retirada de los rebeldes.

“Alertamos al Estado congoleño para que siga reforzando las tropas del Ejército y eleve su moral, de modo que puedan perseguir a los rebeldes, que se han replegado hacia los ejes de Walikale-Goma y Nyabonda. Esto permitirá asegurar mejor estas zonas”, agregó.

Por su parte, el director del Hospital General de Walikale, François Bushu, aseguró a EFE que la violencia ejercida por los rebeldes contra la población civil “fue extrema” y que muchos resultaron heridos “al resistirse al reclutamiento forzado”.

“Hemos recibido muchos heridos, sobre todo civiles, pero también militares. También nos llegaron cuerpos de civiles y muchos de estos cadáveres fueron enterrados el mismo día por falta de espacio en la morgue, donde resulta difícil conservarlos”, informó Bushu.

Según la sociedad civil, numerosos habitantes que habían huido de los combates están regresando, aunque la mayoría de las infraestructuras quedaron destruidas durante los enfrentamientos entre el M23 y las Fuerzas Armadas de la RDC (FARDC) y los wazalendo (‘patriotas’ en suajili, milicias aliadas del Ejército).

El conflicto del este de la RDC escaló a finales del pasado enero, cuando el grupo rebelde tomó Goma, capital de Kivu del Norte, y Bukavu, capital de Kivu del Sur, ambas fronterizas con Ruanda y ricas en minerales como el oro o el coltán, fundamentales para la industria tecnológica y en la fabricación de teléfonos móviles.

Desde la intensificación de la ofensiva del M23, apoyado por Ruanda -según las Naciones Unidas y países como EE.UU., Alemania y Francia-, cerca de 1,2 millones de personas se han visto desplazadas en estas dos provincias, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU.

Además, los enfrentamientos que estallaron en Goma y alrededores dejaron más de 8.500 muertos en enero, detalló a finales de febrero el ministro congoleño de Salud Pública, Samuel Roger Kamba.

La actividad armada del M23, un grupo formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994, se reanudó en Kivu del Norte en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño.

Desde entonces, ha avanzado por varios frentes, lo que ha elevado los temores a una posible guerra regional.

El este de la RDC está sumido, desde 1998, en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE