Beirut, 9 ene (EFE).- El Parlamento libanés inició este jueves una sesión especial para elegir a un nuevo presidente del Líbano, con el foco puesto en el comandante del Ejército Joseph Aoun y en medio de presiones locales e internacionales para que se ponga fin a más de dos años de vacancia en el puesto.
La sesión, que se celebra en medio de estrictas medidas de seguridad y en presencia de altos representantes diplomáticos árabes y occidentales, fue inaugurada por el presidente de la cámara, Nabih Berri, que leyó los artículos de la Constitución que rigen la elección del presidente, sus poderes y su mandato, que dura seis años.
Algunos diputados, que pidieron la palabra antes de la votación, entre ellos el destacado diputado maronita Jubran Basil, insistieron en que hacía falta enmendar la Carta Magna antes de celebrar la sesión, ya que -afirmaron- un jefe del Ejército no puede ser elegido como presidente antes de que pasen dos años desde la renuncia de su cargo como militar.
Basil, jefe de la Corriente Nacional Libre, uno de los pocos que se oponen a la designación de Aoun, también criticó la "interferencia" y las "presiones" de países extranjeros, en alusión a las recientes visitas de enviados estadounidenses, franceses y saudíes a Beirut para impulsar la elección de un nuevo presidente, puesto vacante desde octubre de 2022.
La sesión prosiguió con un duro debate entre favorables y opositores a la elección de Aoun y mientras algunos, como Basil, consideraron que sería dar "obediencia a la tutela extranjera" y ejercer "violencia" sobre la Constitución", otros advirtieron de que el vacío del puesto de presidente pone al país al borde de "un infierno".
El proceso de votación, secreto y en urna, se iniciará una vez concluya el debate.
Varios grupos y líderes políticos han anunciado ya en las últimas horas su respaldo a la elección del jefe del Ejército, e invitaron a un "consenso nacional" tras el fracaso de la cámara en más de doce ocasiones por divergencias entre los bloques políticos del país.
Mientras, el candidato respaldado por el grupo chií Hizbulá, Suliman Franjieh, anunció el miércoles su retirada de la carrera presidencial, y su apoyo al militar. Otro grupo de diputados independientes y opositores cristianos y musulmanes suníes anunciaron también que respaldarán a Joseph Aoun.
Según diversas fuentes, ese apoyo le garantiza a Aoun los votos suficientes para ser elegido presidente con la mayoría necesaria de más de 65 votos.
Tanto Hizbulá como su aliado del mismo signo religioso Amal, de Nabih Berri, que cuentan con unos 30 de los 128 escaños de la cámara, se han mostrado reticentes a la candidatura de Aoun alegando que su elección requeriría una reforma constitucional.
A su juicio, según la Carta Magna, un jefe del Ejército no puede ser elegido como presidente y deben pasar dos años desde la renuncia de su cargo como militar.
Sin embargo, diputados de Hizbulá han asegurado que no vetarán la votación del general, que según estimaciones de medios libaneses podría lograr hasta 95 de los 128 votos del Legislativo si consigue el apoyo de los dos grupos chiíes, una mayoría tan amplia que no requeriría un cambio constitucional. EFE
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